Muchas veces me han preguntado que porque me gusta tanto el fútbol. Que por qué decidía gastar mis días apoyando a un equipo, el cual para muchos era malo, pero para mi era la razón de mis sonrisas.
Poca gente podrá entenderme; pocos sabrá que se siente estar en un estadio y ver ganar a tu club. Puedo decirte que el fútbol es un amor muy grande. Es un amor que no traiciona, que es incondicional. Yo lo conocí gracias a Indios. Puedo decirte que no había mejor alegría que ir al estadio y verlos jugar. Sentir esa emoción, esa adrenalina de saber si ganarían o no. Gritar cada gol y dejar la garganta en el estadio. Eso era alegría para mi. Yo entendí que a un equipo se le debe ser incondicional, como a un amigo. Estar en las buenas y también en las malas. Tuvimos la peor racha en el fútbol, no ganar ningún partido en un torneo y aún así siempre estuve ahí, al pie del cañón porque confiaba en el equipo.
Con todo y todo yo seguía yendo al estadio; tenía que ver a la única cosa que me había dado felicidad durante un buen rato. Descendimos. Fue como un balde de agua fría; paso de ser un grande , el cual a todos sorprendió, a descender. Durante ese descenso se fueron muchos, muchos de los cuales decían amar el equipo. Solo se noto que jamas fue así.
Muchos pensaron que mi amor por indios no era mas que un simple hobby. Creo que muchos se dieron cuenta que no era así. No abandoné a mi equipo cuando descendió, al contrario, me mantuve firme y mi amor creció más y más, porque yo sabía que algún día volveríamos a primera. Un año en la de ascenso y yo seguía ahí.
La sensación de gritar un gol es algo que no se puede describir. Ver a tu equipo ganar era la sensación más bonita. Podías sentir esas mariposas en el estomago cuando iba un tiro a gol.
Después, hace unos meses, recibí una noticia que me dejaría fría. El equipo iba a desaparecer. No supe como reaccionar, solo podía llorar. Quizá por tu mente este cruzando, y por qué llorar? . Nadie sabía como me sentía mas lo que comparten este amor por el club. Me quitaron mi alegría. Dejaron a toda una ciudad sin algo que nos distraía de todo lo que sucedía. De la violencia.
Fui a visitar el estadio después de la noticia, no pude evitar que mis ojos se llenaran de lágrimas. Voltear a ver ese estadio donde yo apoyaba a un equipo, donde se me salieron lágrimas por verlo ganar, por verlo perder. Donde había conocido a gente que cambio mi vida, porque sí, conocí gente que se convirtió en mi familia. Amigos, amigos que comparten este amor. Yo conocí el amor por el fútbol gracias a mi club. Indios se me volvió mi pasión y mi vida.
Hoy, es muy triste pensar que se viene un sábado. Un sábado donde no hay fútbol. Un sábado donde muchos pensamos que hacer porque ya no tenemos que ir al estadio. Para mi, cada sábado es como si fuera a ver a mi club, con mi camiseta más que puesta!
El fútbol es algo que reúne a las personas, es ese amor que te llena. Te da alegrías, tristezas, enojos , TODO, pero sabes que ese amor siempre va estar ahí.
Ahora solo espero; espero volver a ver al " San Benito" lleno. Alentando a su club. Alentando a un equipo una vez más.